MESSIAH'S CHRISTIAN FELLOWSHIP - Church in Las Vegas, Nevada

Pastor Bertoli’s Book

Israel and the Church Under God-En Español

Translation by Salvador Torres

Israel y La Iglesia Bajo Dios

Una Perspectiva Bíblica de Actualidad

Capítulo 11

El Regreso a la Tierra

 

“Por amor de Sion no callaré, y por amor de Jerusalén no descansaré, hasta que salga como resplandor su justicia, y su salvación se encienda como una antorcha. Entonces verán las gentes tu justicia, y todos los reyes tu gloria; y te será puesto un nombre nuevo, que la boca del Señor nombrará.  Y serás corona de gloria en la mano del Señor, y diadema de reino en la mano del Dios tuyo. Nunca más te llamarán Desamparada, ni tu tierra se dirá más Desolada; sino que serás llamada Hefzi-bá, y tu tierra, Beula; porque el amor del Señor se deleitará contigo, y tu tierra será desposada. Pues como el joven se desposa con la virgen, se desposarán contigo tus hijos; y como el gozo del esposo con la esposa, así se gozará contigo. Sobre tus muros, oh Jerusalén, he puesto guardas; todo el día y toda la noche no callarán jamás. Los que os acordáis de Jehová, no reposéis,  ni le deis tregua, hasta que restablezca a Jerusalén, y la ponga por alabanza en la tierra.” (Isaías 62:1-7)

 

Israel será restaurado en su tierra, cuando Dios les cumpla Sus promesas. Los Judíos a pesar del abuso del que han sido objeto durante la historia, nunca han abandonado esta idea. Desde el tiempo de la rebelión de Bar Kochba (132-135 D.C.), cuando los Judíos fueron sacados de la tierra prometida de manera permanente, el deseo de regresar a Jerusalén siempre ha quemado el corazón de muchos. Esto se refleja en sus oraciones, poesía, y las prácticas litúrgicas. Por ejemplo, el Seder (Pascua) termina con las palabras “el próximo año en Jerusalén.” Hoy vemos que los Judíos han regresado a la tierra prometida.

¿Cómo debemos ver este fenómeno en relación a la Palabra de Dios? Los Judíos fueron el pueblo más desafortunado para sobrevivir y resurgir como nación en le tierra de Palestina. Los Turcos Otomanos fueron el imperio gobernante de este territorio de 1517-1917, antes de la toma del poder por parte de los Británicos. En la última parte de su reinado, fueron llamados “Los enfermos de Europa” por lo mucho que el imperio había declinado en poder y economía. La tierra de Palestina se había convertido en un baldío, y la gente que vivía ahí eran presas de la malaria y otras enfermedades que amenazaban la vida.

 

 

El Juicio de Dreyfus

En algún lugar dentro de los corazones de los dispersos Judíos estaba la idea de reunir al pueblo Judío para regresar a la tierra de Palestina. Para muchos Judíos esta idea estaba fuera de la realidad; la mayoría del mundo Judío ni siquiera consideraban la idea. Muchos sentían que la mejor manera de sobrevivir era asimilarse dentro de la población , incluyendo a Theodor Herzl el padre del Sionismo (el movimiento de los Judíos para crear y mantener al Estado Judío). Herzl era uno de los muchos que sentían que los Judíos eran odiados porque se veían y actuaban diferente. Pero algo sucedió en Francia que cambió su perspectiva completamente. El juicio de Alfred Dreyfus, que era un capitán Judío del personal general Francés fue acusado injustamente de traición. Alfred Dreyfus, con documentos  falsos fue encontrado culpable y sentenciado a vivir en prisión en la Isla del Diablo.

No eran tanto las acusaciones contra Dreyfus los que perturbaban a Herzl, sino la atmósfera de odio hacia los Judíos que rodeaban el caso.  Mientras el juicio se desarrollaba, el latente espíritu de antisemitismo en Francia levantaba su cabeza para sorpresa de Theodor Herzl, un ciudadano Judío asimilado de Francia. Con gritos de “Muerte a los Judíos” en la calle, Herzl se horrorizó ante el fuertemente asentado odio dirigido a todos los Judíos. A partir de este punto, se convenció de que la única manera de escapar de la realidad del antisemitismo para los Judíos era tener su propia tierra. Antes de Herzl, hubieron hombres que promovían la idea de un estado independiente para los Judíos, en sus escritos (Moses Hess y Leon Pinsker), pero fue Herlz quien dedicó su vida a convertir este sueño en realidad. Es por esto que se le llamó el padre del Sionismo.

El juicio de Dreyfus en 1894 y el efecto que tuvo en Herzl fueron los catalizadores para que los Judíos persiguieran  esta ideología. La idea del sueño de Herzl se expresaban en su panfleto, “El Estado Judío, ” animó a suficientes Judíos Europeos a reunirse en Basel, Suiza en 1897, formulando el Primer Congreso Mundial Sionista con la agenda de establecer un estado independiente para los Judíos.

 

 

Inmigración Judía a Palestina

A pesar del ambiente hostil creado por la pobreza, enfermedades, y la corrupción política en Palestina, los Judíos, encabezados por  Herzl, siguieron su sueño. Con un efecto de bola de nieve, los Judíos empezaron a inmigrar a Palestina, desarrollando muchas ciudades. Se erigieron organizaciones Sionistas, incluyendo la Federación de Sionistas Americanos en 1898, que se convirtió en la Organización Sionista de América y el Fondo Nacional Judío. El propósito de Fondo Nacional Judío (JNF) era reunir dinero de cada Judío en el mundo para comprar tierra en Palestina. El hacer esto la tierra sería propiedad del pueblo Judío entero. Esta organización y fondo también se convirtieron en supervisores de las operaciones, y en los medios para hermosear la tierra de Israel.

Los Judíos pudieron vencer muchos obstáculos durante las primeras etapas del movimiento Sionista, incluyendo las restricciones de inmigración de los Turcos Otomanes, pero la Primera Guerra Mundial trajo problemas adicionales que detuvieron el ímpetu de su progreso. Con la Gran Bretaña teniendo especial interés por el Medio Oriente y los nacionalistas Judíos y Árabes buscando su tierra en Palestina, una tierra sin una nacionalidad, se crearon muchos problemas políticos. Para ganarse su apoyo , durante y después de la guerra, Bretaña tuvo acuerdos tanto con Judíos como con Árabes que eran imposibles de cumplir, considerando su contenido. En un tratado de 1915, los Británicos prometieron a los nacionalistas Árabes que se oponían a los nuevos gobernantes turcos, una tierra en Palestina.

 

 

La Declaración de Balfour

Bretaña, temiendo la alianza de 56,000 Judíos en Palestina con Alemania, hicieron un acuerdo con los Judíos en 1917, en el cual también abogarían por una tierra Judía en Palestina. Este documento llamado “La Declaración de Balfour” sirvió como base para que los Judíos persiguieran su sueño,  y que les diera el derecho legítimo de establecer su tierra en Palestina. La Declaración de Balfour prometía a los Judíos una tierra mientras hubiera paz entre los Judíos y los Árabes en Palestina. Esta estipulación hizo que para cualquier propósito  la Declaración de Balfour fuera prácticamente imposible de cumplir, porque los Árabes, que se sintieron traicionados por esta propuesta, no iban a cooperar con tal compromiso. Los siguientes años fueron caracterizados por agitación entre Judíos y Árabes. Agravando la situación, se agregó la incapacidad de los Británicos para resolver el problema cuando estaba dentro de su poder actuar.

 

 

El Mandato Británico

El interés de los Británicos era permitir los disturbios en la región, porque la paz entre los Judíos y los Árabes los obligaría a cumplir la Declaración de Balfour a los Judíos. En 1920, con el problema creciendo, la Liga de Naciones intervino y decidió el problema. Lo que mandaron favoreció a los Británicos. Bretaña iba a tener el control de Palestina (el Mandato Británico) hasta que los Árabes y los Judíos vivieran juntos pacíficamente. La intención encubierta de los Británicos era mantener esa área para ellos mismos, a pesar de haber firmado tratados con los Árabes y los Judíos bajo presión en la Primera Guerra Mundial. Bretaña obtuvo exactamente lo que quería, control sobre el área. El Mandato Británico duró de 1920 a 1948, un periodo de tiempo que fue caracterizado por la tensión, el odio, y la pelea entre Árabes,  Judíos, e Ingleses. Las políticas durante este tiempo también favorecieron a los Árabes, porque eran una amenaza para los intereses Británicos, superando en número a los Judíos a razón de diez a uno.

A pesar de la intervención de los Británicos para limitar la inmigración de los Judíos a Palestina, y para evitar que el Fondo Nacional Judío ayudara a los Judíos a comprar la tierra, los Judíos continuaron llegando a Palestina. Esto trajo más disturbios a los nacionalistas Árabes en esa tierra. Sentían que su plan para tener una tierra para una nación Árabe Palestina se les escapaba, y como resultado de estos disturbios, aparecieron grupos terroristas que se oponían tanto a los Judíos como a los Británicos. Para sobrevivir los Judíos respondieron con sus propios grupos clandestinos  porque la política Británica de ese tiempo no les permitía portar armas para protegerse. El mundo entero tenía simpatía hacia los Judíos, porque los Árabes Palestinos eran los agresores durante esta época de disturbios. Los Judíos también se ganaron el apoyo del mundo cuando apoyaron a los Británicos en la Segunda Guerra Mundial, junto con los Aliados en su lucha contra las fuerzas del Eje. Sabiendo que Bretaña necesitaba el apoyo de los Judíos en Palestina, enlistó a muchos de ellos en la guerra. Los Judíos tenían la esperanza de que su apoyo a la victoria Británica haría que los Británicos simpatizaran más con su causa. En ese tiempo. Bretaña había puesto fuertes restricciones a la inmigración Judía a Palestina (White Paper). En realidad los Judíos estaban peleando una guerra en dos frentes. No se podían oponer a Bretaña en la guerra, porque el enemigo era Alemania, y muchos sabían que Bretaña todavía era el adversario en su lucha por la libertad.  No había garantía de que las cosas fueran diferentes después de la guerra. Quizá David Ben Gurion lo dijo mejor, “Pelearemos del lado de los Británicos en nuestra  guerra contra Hitler como si no hubiera un White Paper, y pelearemos el White Paper como si no hubiera guerra.” 28 Sin embargo los Judíos pelearon de su lado con la esperanza de que la victoria de los Británicos ocasionara que contemplaran sus demandas en la Declaración de Balfour.

 

 

La Resolución de las Naciones Unidas de 1947

Desafortunadamente las cosas no mejoraron inmediatamente después de la guerra. Los problemas que existían en Palestina, escalaron hasta que la situación estuvo totalmente fuera de control.  Con los Británicos perdiendo el control de Palestina, las Naciones Unidas intervinieron y propusieron un compromiso para analizar las demandas de Judíos y Árabes. La resolución de las UN de Noviembre de 1947,  fueron el segundo paso (la Declaración de Balfour fue el primero) a través del cual Israel podría hacer un reclamo legal por la tierra.  Esta resolución decía que el 15 de Mayo de 1948, sería reconocido un estado Judío por las Naciones Unidas. Los Palestinos Árabes , junto con los estados Árabes independientes, no se complacieron con ese compromiso; y por lo tanto, fueron a la ofensiva contra los Judíos. Entre la oposición Árabe y la incapacidad de los Británicos para detener las atrocidades de la guerra que permeaba Palestina en ese tiempo, fue un milagro que la causa Judía sobreviviera hasta la fecha de la Resolución de las Naciones Unidas. Las Naciones Unidas estaban considerando rescindir su voto en esta partición, porque podría terminar en la aniquilación de los habitantes Judíos. Aún los estrategas militares estaban de acuerdo de que potencialmente los Judíos, que eran superados en número por el mundo Árabe, no llegarían al primer año como nueva nación. Los líderes Judíos estaban considerando posponer esta fecha para esperar  hasta la estabilidad política de la región, pero el pueblo Judío no iba a dejar pasar esta oportunidad, aún cuando significara para ellos morir.

 

 

El Estado Moderno de Israel

El 14 de Mayo de 1948, con la terminación del Mandato Británico, David Ben Gurion leyó la nueva Declaración del Estado de Israel. Con todo en contra, Israel se convirtió en una nación. Once minutos después, el Presidente Truman reconoció oficialmente el Estado de Israel y fue seguido casi de inmediato por la Unión Soviética. El Knesset, primer parlamento de Israel, fue establecido en 1949, y David Ben Gurion se convirtió en el primer ministro de Israel.

A pesar del escepticismo de aquellos que sentían que los Judíos serían masacrados si declaraban su Estado, los Judíos sobrevivieron la guerra que siguió inmediatamente. La “Guerra de Independencia,” como llegó a ser conocida, no solo fue una gloriosa victoria  para ellos en su incipiente historia moderna, sino que también extendió los límites que fueron asignados originalmente a los Judíos en la Resolución de las Naciones Unidas. Jerusalén era todavía una ciudad dividida entre el Estado Judío y los Árabes Palestinos, como se asignó en la Resolución. Y así permaneció hasta la guerra de 1967, que se conoció como la Guerra de los Seis Días.

Una vez más los registros mostraban que los Judíos estaban en enorme desventaja cuando el conflicto comenzó. Cuando terminó, Israel no solo conservó su tierra sino que tomó los Altos de Golan, La Franja de Gaza y West Bank, trayendo la ciudad de Jerusalén bajo el gobierno Judío.

Esta guerra tuvo un profundo efecto en el mundo Árabe y Judío. Los Judíos de todo el mundo se sentían orgullosos de identificarse con la nación de Israel. El mundo Árabe, que había ganado ímpetu con la unificación de las naciones Árabes, quedó devastada con esta humillante pérdida.  Aunado a su derrota en la Guerra de Yom Kippur de 1973, el Pan-Arabismo estaba en descenso. Quizá podamos decir que la unidad de oposición hacia Israel nunca volvió a ser la misma en las naciones Árabes. Sin embargo, en un sentido o en otro, por sus creencias Islámicas, todas ellas tienen un enemigo común en la nación de Israel. Esta animosidad que es compartida por todo el mundo Árabe se mantiene viva hoy en día por los extremistas o terroristas que han hecho casi imposible cualquier intento para traer la paz.

Hoy hay muchos en los círculos Cristianos que insisten que el regreso de Israel a su tierra es mero accidente. Han llegado a decir que la agitación entre Israel y los Árabes Palestinos se debe a la terquedad de los Judíos y en que no reconocen que Dios los ha abandonado. Uno tiene que estar ciego a las Escrituras  para no ver las implicaciones bíblicas de estos eventos hoy. La supervivencia de Israel hacia el siglo XXI es algo extraordinario. La mano de Dios definitivamente ha estado sobre ellos a través de su historia Sionista. Este regreso a la tierra no puede ser considerado un accidente. Es consistente con las muchas profecías en la Palabra de Dios que rodean la existencia futura de Israel.

Necesitamos entender que Israel, como nación hoy, todavía está en un estado de desobediencia. La gracia de Dios que ha estado presente hasta la actualidad no es debido a su santidad, sino por Sus promesas incondicionales hechas bajo el Pacto Abrahámico (ver capítulo 3).  La nación como tal todavía rechaza al Mesías. Los disturbios en Israel hoy se deben a ese rechazo. Dios no puede bendecir el pecado de incredulidad. Los Judíos como nación deben ejercitar la fe en el Mesías para que puedan experimentar las bendiciones de Dios.

Quizá un autor contemporáneo de Israel ha capturado el desgaste que ha plagado a la nación en sus últimos treinta y cinco años.

 

“No hay ni un pasado bíblico para escapar ni un futuro de paz que anticipar. Estamos atrapados en un presente sin sueños, un Israel confundido y temeroso en el viejo Medio Oriente” …

“Quizá por primera vez desde el nacimiento del Sionismo hace un siglo, somos un pueblo sin una visión. Peleamos batallas que sabemos que no nos traerán seguridad y persistimos en negociaciones que sabemos que no nos traerán paz. Y por eso no hay esperanza en esta tierra. Estamos en duelo por la muerte de nuestras ilusiones mesiánicas. Muchos Israelitas aún se preguntan si fue una locura tratar de normalizar la existencia Judía en una tierra consagrada a tres fes en competencia y en una región que desprecia la democracia y la diversidad. Un amigo me dijo, “Quizá los Árabes tienen razón y terminaremos siendo como el reino de las Cruzadas, una etapa que transcurre en el Medio Oriente” 29

 

Si la historia se aproxima a la generación final del plan de redención de Dios y de la existencia de Israel, entonces esta reunión y restablecimiento en la tierra es en preparación para el Periodo de Tribulación, la septuagésimo semana de la profecía de Daniel (ver capítulo 13). Eso significa que Dios los ha mantenido juntos en el presente bajo el movimiento Sionista, de acuerdo a sus promesas incondicionales para poder purificarlos en este próximo Periodo de Tribulación.  La Biblia habla de una reunión para juzgarlos antes del arrepentimiento (Ezequiel 20:32-38). El arrepentimiento tendrá lugar al final de la Tribulación, cuando la última generación de Judíos clamen al Mesías Jesucristo en Su Segunda Venida. La restauración seguirá a la confesión del pueblo de Dios al entrar al Reino del Milenio.

El fenómeno del restablecimiento de Israel en el siglo XXI será en paralelo a los tiempos de cambio en la historia de la Iglesia. ENTRA LA IGLESIA DEL SIGLO VEINTE Y VEINTIUNO.

 

Fuentes recomendadas: The Zionist movement

David E. Lipman, “Gates to Jewish Heritage; Overview of the History of the Modern State of Israel”; www.jewishgates.org  (2002)

ISRAEL: “A Nation is Born with Abba Eban, A Personal Witness”; A five-part video series (1992 Moreshet Israel, Inc.).

 

28. David E. Lipman, Gates of Jewish Heritage ; British Perfidy 1929-1945; http://www.jewishgates.org/history/modhis/brit.stm (Puede ser que ya no esté en este website).

29. Yossi Klein Halevi, (Su artículo apareció en un número del Washington Post, Nov. 2000).