MESSIAH'S CHRISTIAN FELLOWSHIP - Church in Las Vegas, Nevada

Pastor Bertoli’s Book

Israel and the Church Under God-En Español

Translation by Salvador Torres

Israel y La Iglesia Bajo Dios

Una Perspectiva Bíblica de Actualidad

Capítulo 6

Una Nación Judía que se aleja de Dios y Su Palabra

 

“Entonces se acercaron a Jesús ciertos escribas y fariseos de Jerusalén, diciendo: ¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de los ancianos? Porque no se lavan las manos cuando comen pan. Respondiendo Él, les dijo: ¿Por qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición?  Porque Dios mandó diciendo: Honra a tu padre y a tu madre; y: El que maldiga al padre o a la madre, muera irremisiblemente. Pero vosotros decís: Cualquiera que diga a su padre o a su madre: Es mi ofrenda a Dios todo aquello con que pudiera ayudarte, ya no ha de honrar a su padre o a su madre. Así habéis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradición. Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo: Este pueblo de labios me honra;  Mas su corazón está lejos de mí.  Pues en vano me honran,  Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres.” (Mateo 15:1-9, énfasis agregado)

 

Esta reprimenda de Jesús hacia los líderes Judíos indica cuán lejos estaba el pueblo de Israel de los mandamientos de Dios en la Ley escrita del Antiguo Testamento.  ¿Cómo se desarrolló esa brecha en la doctrina Judía? Parece que la respuesta se encuentra en el periodo intertestamental  de la historia Judía. Este periodo cubre desde el fin de Malaquías hasta el ministerio de Juan el Bautista (más de 400 años).

 

 

El Periodo Post Exilio

Cuando Israel regresó a la tierra después del exilio, hubo un renacimiento inmediato en la nación.  Los libros de Esdras y Nehemías muestran el entusiasmo del pueblo por reconstruir el templo (el primer templo destruido por los Babilonios) y su lealtad a la Ley de Moisés (Esdras 1-9; Nehemías 8-9). La generación que regresó supo que el exilio del Imperio Babilónico fue el castigo de Dios por su desobediencia a la Ley. No hay duda de que en ese tiempo, los Judíos un honesto intento de regresar a Dios a través de la Ley, pero parece en Malaquías que este renacimiento duró poco.

 

“El hijo honra al padre, y el siervo a su señor. Si, pues, soy yo padre, ¿dónde está Mi honra? y si soy señor, ¿dónde está Mi respeto? dice el SEÑOR de los ejércitos a vosotros, oh sacerdotes, que menospreciáis mi nombre. Y decís: ¿En qué hemos menospreciado tu nombre?  En que ofrecéis sobre mi altar pan inmundo. Y dijisteis: ¿En qué te hemos deshonrado? En que pensáis que la mesa del SEÑOR es despreciable.  Y cuando ofrecéis el animal ciego para el sacrificio, ¿no es malo? Asimismo cuando ofrecéis el cojo o el enfermo, ¿no es malo? Preséntalo, pues, a tu príncipe; ¿acaso se agradará de ti, o le serás acepto? dice el SEÑOR de los ejércitos. Ahora, pues, orad por el favor de Dios, para que tenga piedad de nosotros. Pero ¿cómo podéis agradarle, si hacéis estas cosas? dice el SEÑOR de los ejércitos.  ¿Quién también hay de vosotros que cierre las puertas o alumbre mi altar de balde? Yo no tengo complacencia en vosotros, dice el SEÑOR de los ejércitos, ni de vuestra mano aceptaré ofrenda.  Porque desde donde el sol nace hasta donde se pone, es grande mi nombre entre las naciones; y en todo lugar se ofrece a mi nombre incienso y ofrenda limpia, porque grande es mi nombre entre las naciones, dice el SEÑOR de los ejércitos.  Y vosotros lo habéis profanado cuando decís: Inmunda es la mesa del SEÑOR, y cuando decís que su alimento es despreciable.  Habéis además dicho: ¡Oh, qué fastidio es esto! y me despreciáis, dice el SEÑOR de los ejércitos; y trajisteis lo hurtado, o cojo, o enfermo, y presentasteis ofrenda. ¿Aceptaré yo eso de vuestra mano? dice el SEÑOR. Maldito el que engaña, el que teniendo machos en su rebaño, promete, y sacrifica al SEÑOR lo dañado. Porque yo soy Gran Rey, dice el SEÑOR de los ejércitos, y mi nombre es temible entre las naciones.” (Malaquías 1:6-14)

 

El no reconocer la grandeza de Dios los atrapó en una espiral descendente en la práctica de la Ley. La adoración de Dios por parte del pueblo había degenerado a prácticas externas, sin la sincera obediencia que la Ley demandaba.

A cambio, la agenda política nunca fue la misma para Israel. La Teocracia nunca fue restablecida nuevamente en su forma más pura, y la nación la mayor parte del tiempo estuvo sujeta a las potencias gobernantes del momento. Los Judíos lograrían una independencia temporal durante el último reinado del Imperio Griego, cuando los Seleucios de Siria y los Ptolomeos de Egipto estuvieron en el poder. Sin embargo, su regreso a un estado independiente fue solo una sombra de los que antes fueron. Muchos Judíos durante este tiempo adoptaron la cultura e ideas helénicas (Griegas) afectando incluso el sacerdocio.  Muchos Judíos permanecieron leales (Jasidismo; piadosos)4  a su herencia religiosa. Esta lealtad provocó las guerras Macabeas en las que los Judíos se rebelaron contra el rey de Siria (168 A.C. -165 A.C.) que eventualmente los llevó al auto gobierno. El movimiento declinó en el siguiente siglo, y los Judíos perdieron su independencia con Pompeya invadiendo Palestina en 63 A.C.

 

 

La Introducción de la Ley Oral

Lo que sucedió en relación a la ley Judía después de Malaquías es el inicio de la ley tradicional, también llamada, la Ley Oral. El conocimiento de ellas viene a nosotros por medio de escrituras externas  a las Judías, que en retrospectiva desarrollaron en punto de vista tradicional apoyado por muchos. Un hombre llamado Sherira Gaon del siglo X D.C. realizó el trabajo clásico5 sobre este asunto. Es interesante notar que el propósito de su escritura era defender la Ley Oral de un grupo de Judíos conocidos como los Caraítas. Este grupo, encabezados por un hombre  llamado Anan, cuestionaron la autoridad de la ley no escrita6.  El movimiento era tan fuerte que los rabinos líderes tuvieron que autentificar la autoridad de Mishná (cuando la Ley Oral empezó a ser conocida) a sus partidarios. Para solventar este asunto, los rabinos desarrollaron una perspectiva que se convirtió en el punto de vista tradicional  por generaciones de Judíos hasta la actualidad.

Para resumir su conclusión en la materia, la Ley Oral, o ley no escrita, existió desde los tiempos de Moisés. Dios no solo dio a Moisés la Ley escrita en el monte Sinaí, sino que también le encomendó la Ley Oral. Esta Ley Oral fue transmitida de generación en generación por medio de los ancianos y profetas en el periodo intertestamental. Durante este tiempo, el conocimiento Judío era preservado bajo la Gran Asamblea, una corte Judía  de ciento veinte sabios que seguían instruyendo a la gente en la Ley Oral. Por el tiempo de los Asmoneos (168 A.C -37 B.C.; los descendientes de Judas Macabeo), había una suprema corte conocida como el Sanedrín formada por setenta y un rabinos. Este cuerpo gobernante mantenía la autoridad de la divinamente dada (desde el punto de vista de los rabinos) Ley Oral7.

Ya sea que uno crea el testimonio de la tradición o no, podemos concluir con seguridad que ciertas cosas eran verdad por el tiempo de Jesús. Los dichos y opiniones de los rabinos se convirtieron en la máxima autoridad para los Judíos. Estos dichos u opiniones fueron suplantando en la práctica a la Ley escrita. Muchas leyes nuevas fueron agregadas en ese tiempo a las leyes existentes del Antiguo Testamento. Estas leyes adicionales surgieron porque los Judíos, de acuerdo a la tradición (Teología Farisaica) , estaban “siendo una barrera”8 hacia la Ley de Moisés. Los Judíos estaban preocupados por romper las leyes de Moisés por segunda vez, y que esto los llevara a otro exilio. Para alejarse de esta posibilidad, los Judíos introdujeron leyes precautorias conocidas hoy como “gezeirah.”9 Este tipo de ley tenía la intención de crear una barda alrededor de la Ley escrita. Su propósito era evitar que la gente violara accidentalmente la Ley escrita del Antiguo Testamento. Un ejemplo de esto puede ser el asunto del Séptimo Día. Las leyes escritas decían que no se debería trabajar en el séptimo día, el gezeirah ordenaba ni siquiera tocar alguna cosa que pudiera ser usada para trabajar. El razonamiento es que la persona se podría olvidar que era el séptimo día y podría usar el objeto en su mano y realizar el trabajo prohibido ese día. 10 Un ejemplo del Nuevo Testamento se encuentra en Mateo 12:1-2, cuando los fariseos reprenden a los discípulos por recoger granos en el séptimo día. Los discípulos estaban haciendo algo ilegal de acuerdo a las leyes agregadas por los rabinos.

Estas leyes agregadas consumían a los Judíos en sus prácticas religiosas. Su santidad era juzgada por su apego a estas leyes. Una vez más con el transcurrir del tiempo, estas leyes se volvieron autoritarias y sustituyeron a la Ley escrita (la Palabra de Dios) en importancia. Lo que esto ocasionó fue una autoridad aparte de la Palabra de Dios.

Parece que tan pronto como llegó el tiempo de Jesús, el Judaismo bíblico había retrocedido a un Judaismo tradicional o rabínico. Los Judíos estaban más preocupados de lo que la Ley Oral (“tradición de los ancianos”; Mateo 15:2) tenía que decir que de lo que la Ley escrita  de Moisés tenía la intención de comunicar. Con el cambio de aprender de los sacerdotes a los maestros de la ley (Fariseos y Escribas), el pueblo fue atraído hacia ellos en cuanto a instrucciones y asuntos legales de la Ley Oral.

 

 

El Rechazo hacia Cristo de los Líderes Judíos

Con esto en mente uno puede examinar ahora el rechazo hacia Jesús por los Fariseos y los líderes de Israel. Los Judíos no reconocieron el mensaje de arrepentimiento. Su obsesión con las leyes tradicionales los cegaron de las Escrituras del Antiguo Testamento. Irónicamente, su propósito de “hacer una barda” alrededor de la Ley de Moisés se convirtió en la barda que los apartó de la verdad. El principio de fe fue sepultado debajo de las leyes Judías. La verdad de Cristo se escondió de sus ojos. La esencia de la santidad fue cubierta por un velo.  El ejercicio de la fe en la persona libre de pecado de Cristo no tenía lugar en la teología farisaica. Los Judíos construyeron su propio estándar de santidad basada en la ley no escrita.

Cuando los fariseos acusaron a Cristo de romper las leyes, Él las estaba rompiendo de acuerdo a las leyes de ellos. Se habían movido tan lejos de la Ley que no podían reconocer la perfección libre de pecado de Jesús al cumplir la Ley de Moisés (Juan 8:46). Al rehusarse a aceptar el mensaje de Cristo  y no entender el propósito de la Ley, los Judíos realmente pusieron su propio estándar de santidad alejado de la santidad de Dios (Romanos 9:30-10:4).

El mensaje de arrepentimiento y la condición de Mesías de Jesús fueron el bloque que hizo tropezar a los líderes de Israel. En el capítulo 12 de Mateo, algo crucial sucede en relación al programa del reino de Dios en la tierra.  Los líderes religiosos, representados por los Fariseos, rechazaron a Jesús en base a que Sus milagros fueron hechos por el poder de Belcebú (Satanás). Este rechazo se convirtió en el factor decisivo para alterar el plan de Dios para Israel. Jesús se rehusó a realizar milagros públicamente, retirando su testimonio de la nación completa. Anticipando Su crucifixión por ellos, Jesús preparó e instruyó a los discípulos en los cambios que iban a tener lugar en el programa del reino de Dios. Las parábolas de Mateo 13 introdujeron a los discípulos a estos cambios. Estas parábolas dieron a los discípulos una vista interior de la nueva faceta del reino de Dios en la tierra que tuvo que construirse debido al rechazo de Cristo por esa generación (ver capítulo 7).

La nación como tal rechazó a Cristo como estaba predicho. Esta generación puso el tono para las futuras generaciones que se oponían al Evangelio de Jesús. Siguieron persiguiendo la santidad basada en la observación de la ley escrita y no escrita (Oral). La Ley Oral siguió creciendo en la historia Judía hasta que un rabino llamado Judah HaNasi, alrededor de 200 D.C. la recopiló. A partir de este punto los sabios líderes de Palestina y Babilonia desarrollaron un comentario legal tratando todas estas leyes, que después se conocieron como Mishná. Estos comentarios sobre el Mishná fueron llamadas Guemará. Juntos el Mishná y el Guemará forman el Talmud, que se ha convertido en la autoridad líder en las prácticas Judías de hoy.

Los Judíos a través de la historia se han mantenido en un estado de obscuridad espiritual cegados por sus leyes, incapaces de ver la verdad de Cristo. Agravando el problema, está el hecho de que rechazaron la revelación del Nuevo Testamento, que completa el rema de el Mesías y el plan de Dios para Israel. Entre sus tradiciones y la desventaja de no aceptar las Escrituras del Nuevo Testamento, los Judíos permanecerán en este estado hasta que Dios una vez más muestre misericordia a Israel al final de la Tribulación. Por ahora, algo maravilloso ha sucedido a través de su rechazo que abrirá las compuertas de la gracia de Dios sobre los hombres. ENTRA LA IGLESIA Y LA ERA DEL REINO PRESENTE.

 

 

 

4. Mordecai I. Soloff, How the Jewish People Grew Up (Cincinnati: The Union of American Hebrew Congregations, 1936), p. 55.

5. Max L. Margolis and Alexander Marx, A History of the Jewish People (Philadelphia: The Jewish Publication Society of America, 1927) p. 274

6. Ibid, pp. 260-263

7. David E. Lipman, Gates to Jewish Heritage (http://www.jewishgates.org/history/) The Redaction of Talmud (may no longer be available at this website).

8. Max L. Margolis and Alexander Marx, A History of the Jewish People (Philadelphia: The Jewish Publication Society of America, 1927) p. 131.

9. Tracy Rich, Judaism 101 (http://www.baptist1.com/judaism/) Halakhah: Jewish law; Gezeirah: A Fence around the Torah.

10. Ibid